La Anses investiga la posible existencia de beneficiarios que falsificaron sus datos para cobrar el bono extraordinario de $10.000, del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). En ese sentido, el ente público aseguró que tomará acciones legales para recuperar el dinero.
El organismo estableció que suspenderá el pago del beneficio a personas privadas de su libertad y a jóvenes con domicilio igual a de sus padres empleados en blanco. Los menores de 25 años tendrán que firmar una declaración jurada certificando que no viven con su padre o madre.


















