Por Félix Herrero*
Especial para HOY
Muchas actividades, marchas y declaraciones han provocado el
convenio YPF con Chevrón (16 de julio de 2013) y el acuerdo que lo
comprende entre YPF y la Provincia del Neuquén (28 y 29 agosto).
El primer convenio es nulo de nulidad absoluta, porque ninguna Nación
organizada como democracia republicana aguanta el secretismo para
ocultar medidas que, con toda seguridad, van contra la legislación y la
moral pública. También es nula la resolución de la legislatura neuquina,
y queda en las responsabilidades de los 25 diputados que aprobaron
implícitamente el acuerdo ocultado entre YPF/Chevron, que ni siquiera
leyeron. Los partidos MNP de Sapag, el FPV de Parrilli y el Nuevo
Encuentro de Sabatella acaban de ser castigado en las elecciones
primarias del pasado 11 de agosto por sustentar estos acuerdos. Pero
insisten: ¡el poder petrolero es más fuerte que la soberanía de la
población!
